LA CASA
Una Kyo-machiya desde 1896
La historia documentada de Meiji 1896 se remonta a Meiji 29 —1896—, cuando encontramos la primera huella conocida de la casa en los registros de la época.
Por entonces, Nishijin vivía al ritmo de los telares. En sus estrechas calles, generaciones de artesanos transformaban seda e hilo en algunos de los tejidos más exquisitos de Kioto: kimonos y obi de lujo, algunos destinados a la Corte Imperial.
Podemos imaginar que, quizá, una familia ligada a aquel mundo de seda y telares habitara estas mismas estancias. Puertas que se abrían cada mañana al barrio, pasos sobre la madera, conversaciones junto al jardín y una vida cotidiana que transcurría al compás de un Nishijin que llevaba siglos vistiendo a Kioto.
El tiempo pasó. La casa permaneció.
Más de un siglo después, sus maderas, sus estancias y sus pequeños jardines conservan todavía algo de aquel Kioto.
Hoy, cuidadosamente restaurada, Meiji 1896 comienza un nuevo capítulo: preservar el alma de una antigua machiya y abrir sus puertas a quienes quieran descubrir Kioto desde dentro.